viernes, 10 de julio de 2015

ENTREVISTA A ALBERTO EN SU PRIMER AÑO EN ITALIA. ESTE AÑO VOLVERÁ PARA EL V CLINIC DE PORTEROS Y EL X CAMPUS.Alberto Fernández participa en el Módulo de Porteros del Campus Doble F Sport y nos cuenta su experiencia en el Futsal italiano




El guardameta vigués de fútbol sala, Alberto Fernández, hace un balance positivo de su primer año en Italia donde esta temporada ha estado creciendo profesionalmente en la Cascina Orte, que este año ha logrado auparse a la Liga A1, la división de honor del Futsal italiano. A su regreso a Vigo para pasar las vacaciones en familia nos comenta que
 “la experiencia en la Cascina ha ido muy bien,  mejor de lo que esperaba. Llegue allí con Ramiro López y tuve la gran suerte de coincidir  con más compañeros españoles, del sur fundamentalmente  y con Javi, otro compañero de La Coruña.  Gracias a eso la adaptación ha sido más fácil.

Alberto participa estos días en el VIII Campus Doble F Sport junto a Kiko López en el Módulo de Porteros, mostrando a los chavales todo lo que ha aprendido en estos años de formación, primero en el VIGO2015, (pertenece a la primera generación de jugadores del club), y luego en el Lobelle y el Futsal, antes de dar el salto a la Liga Italiana. “Claro que al principio fue un poco más duro”, -nos comenta- "sobre todo por el idioma que ha sido la principal barrera,  pero también por estar lejos de casa,  lejos de la familia y de los amigos, pero al final logré adaptarme y la experiencia me ha ayudado a madurar como persona y como jugador".
Con disciplina y motivación, pronto se adaptó a la rutina diaria. “Me levantaba, desayunaba, iba a entrenar, volvía a casa y después de comer, descanso o siesta antes de volver a entrenar en la sesión de tarde. Al terminar, como en el pueblo no hay muchas cosas que hacer, iba con los compañeros de equipo hasta la cantina y por último, de vuelta a casa a estudiar un poco antes de dormir”
Lo más duro para cualquier chaval de su edad, es adaptarse a una doble rutina diaria de entrenamientos de alto rendimiento, que exigen mucha concentración sin descuidar los estudios, otro pilar fundamental en la formación de los jóvenes que deciden dedicar parte de su vida al deporte. Alberto tiene claro que el éxito deportivo es importante pero efímero y por eso sigue estudiando. Este año se ha matriculado en Económicas y aunque no asiste a clase lleva los estudios al día y sus notas son muy buenas.  Hay que organizarse muy bien para sacar adelante el curso y no es fácil con una doble sesión de entrenamiento cada día, en horario de mañana y tarde. Sabe que  debe cumplir con el equipo y con la Facultad. “Hacíamos casi siempre doble sesión de entrenamiento. Entrenábamos lunes, martes a doble sesión, luego el miércoles descanso, el jueves doble sesión, viernes ya un entrenamiento solo y luego pues jugábamos entre semana o el domingo. Era bastante duro”. Es complicado y tiene mucho mérito sacar adelante los estudios en estas condiciones,  “sobre todo como lo hago yo a distancia, sin profesores que te ayuden a digerir mejor la materia”.  La receta de su éxito es sencilla pero meritoria: “Intento hacer un horario con los ratos libres que tengo y organizarme para estudiar un poco. Cada día un tema y así en los ratos libres voy estudiando poco a poco". Con el idioma libró duras batallas al principio para poder comunicarse.
“Entender el italiano es fácil porque se parece mucho al español y sobre todo al ser gallego parlante ayuda bastante, lo he tenido un poco más fácil que los andaluces. Ahora,  más o menos ya puedo hablar ya un buen italiano y entenderme con todos".



Rendir en los estudios sin bajar el ritmo en los entrenamientos no es fácil sobre todo con un entrenador tan intenso como Ramiro López, que  exige siempre lo mejor de cada jugador. “Da mucha caña pero siempre para que mejore. Está pendiente de cada detalle. Te corrige todo, está siempre pendiente de ti, de cómo evolucionas y al final te ayuda a mejorar muchísimo”.
Perteneciente al primer equipo del club VIGO2015 hoy es un ejemplo y un espejo en el que se miran los más pequeños. Para Alberto, la experiencia  vale la pena y su mensaje a los chavalines que están empezando es que trabajen duro en el parqué e hincando los codos en casa con los estudios,  “yo lo único que les digo es que trabajen muchísimo en los entrenamientos, que se esfuercen porque al final si quieres puedes y los frutos llegan. Y que no piensen nunca en abandonar los estudios. Yo he conocido a muchos que eran buenos y que al final se les fue la cabeza y no llegaron porque no quisieron o no se esforzaron lo suficiente y al final yo creo que merece la pena el trabajo y sobre todo compaginarlo muy con los estudios”.


Alberto no se plantea metas a medio o largo plazo. Solo desea llegar lo más lejos que pueda en este deporte. “No me planteo una meta. Voy año a año, paso a paso, partido a partido como diría Simeone y lo que tenga que se será”